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lunes, 6 de marzo de 2017

El Visionario que nació pobre

El Visionario Que Nació Pobre y se Hizo Millonario.

Hay cosas en la vida que parecen inalcanzables, sueños que parecen imposibles de realizar, metas que se ven muy lejanas, y todo eso se suma a las duras circunstancias que muchas veces nos toca vivir a la gran mayoría de las personas. 

Pero, justo en esos momentos puede que escuches la historia de alguien que en las mismas o peores condiciones que tú, pudo cumplir sus mas grandes sueños, y definitivamente algo cambia en ti, cambia tu forma de pensar, y comienzas a cuestionar sobre lo imposible.

De repente se despierta ese genio que se encontraba dentro de ti, que tan solo esperaba el momento adecuado para despertar y cumplir tus mas ambiciosos sueños, y es en ese momento en el que tomas el destino en tus manos y emprendes el camino al éxito.

La historia de un millonario que nació pobre, en un País pobre donde decían que era "IMPOSIBLE" hacerse millonario en poco tiempo.

Visionario emprendedorEsta historia es basada en hechos reales, y se trata de un joven llamado "Carlos" nacido en un país llamado Ecuador, en un pequeño pueblo llamado Zaruma con una población de apenas 25.000 habitantes.

Carlos era un joven soñador, visionario y emprendedor, trabajó desde muy joven y siempre con el sueño de algún día hacerse rico, pero en su pueblo todo el mundo le decía que eso era imposible, pues en ese país ese privilegio lo tenían los de las grandes élites que eran pocos y estaban situados en las grandes ciudades, pero aun así los sueños de Carlos de ganar mucho dinero jamas se desvanecieron.

Carlos siguió trabajando muy duro y ahorrando dinero con gran disciplina, pero lo que ganaba era relativamente poco y eso lo desmotivaba en ocasiones. Carlos de todas formas siguió trabajando igual de duro que el primer día y ahorrando todo lo que podía, siguió así hasta la edad de 35 años donde todavía no llegaba a su meta de ser millonario, entonces decidió que era el momento de volar alto.

El Gran Salto

Carlos decidió que era el momento de despegar, y la solución según su criterio, era salir de su pequeña ciudad que no estaba a la medida de sus grandes sueños. Entonces decidió mudarse a la ciudad de Guayaquil, una ciudad de mas de 3 millones de habitantes. El llego a la conclusión que este era el lugar perfecto para empezar, tomando en cuenta que ya contaba con la edad de 38 años, pero el aun sentía que su espíritu era el de un joven con mucho entusiasmo.
Con todo el dinero que había ahorrado a lo largo de su vida, se puso una pequeña farmacia en el centro de la ciudad, y así dio comienzo a su gran aventura de un primer negocio propio; las ventas iban bien en el nuevo negocio y comenzó a ganar mas dinero, Carlos ya se sentía todo un empresario. 

En ese entonces en Ecuador la Industria farmacéutica era una industria que recién despegaba, y existían mucha farmacias pequeñas e independientes que tenían muchos problemas a la hora de adquirir la medicina, percatándose de la situación el visionario de Carlos encontraría una oportunidad en aquel problema. 

Un Visionario

Carlos al percatarse de la situación que aquejaba a la gran mayoría de farmacias incluida la suya, decidió tomar acción y convertirse en distribuidor de medicinas para todas las farmacias, lo que hizo Carlos fue armar un gran sistema logístico y de calidad que le permitiera satisfacer la necesidad de todas las farmacias.

Ya a la edad de 40 años, Carlos tuvo otra gran visión, que fue crear la primera marca o franquicia de farmacias en el Ecuador llamada "Cruz Azul", pero Carlos fue tan astuto que primero probo si la marca funcionaria, proporcionándoles su marca franquiciada totalmente gratis a las farmacias que el abastecía de medicinas, pero claro que ya tenia registrada su marca como propiedad de él, y así fue haciendo con varias farmacias, hasta que la marca se fue posicionando en el mercado. 

Luego Carlos monto mas farmacias con su propio capital y su marca, y cada vez esta se hacia mas conocida. Se comenzó a expandir a casi todas las ciudades del Ecuador, comenzó a vender su franquicia a las farmacias independientes, y su red se volvió enorme en menos de 20 años Carlos había elaborado un verdadero IMPERIO FARMACÉUTICO.
WEB Grupo DIFARE

El imperio en la actualidad

Hoy en la actualidad el Señor Carlos tiene la edad de 60 años, y logro cumplir su gran sueño, y demostrarle a todo el mundo que a pesar de nacer en circunstancias muy desfavorables pudo lograr alcanzar las metas que se propuso.

El grupo DIFARE (compuesto por la red farmacias Cruz Azul, Pharmacys, y laboratorios propios) cuyo presidente es el Visionario Carlos, tuvo una facturación en el año 2012 de 200 millones de dolares. 

¿Y tú? que esperas para empezar tu gran sueño, recuerda que si otras personas lo lograron tú también puedes lograrlo, no hay limites a lo que puedas lograr, el limite lo pones tú.

Will Smith, el príncipe inspirador.

Will Smith, el Príncipe inspirador

Fuente: Todo en la vida es la Actitud

“No sé cual es mi misión,
pero quiero estar aquí para una razón más grande.
Me esfuerzo por parecerme a la gente mas importante que ha vivido jamás”
                                                                        (Will Smith)

Su figura se ha consagrado como una de las más importantes del cine actual, siendo el actor mejor pagado de todo Hollywood. Él, su mujer y sus hijos han sido considerados la familia más influyente de los Estados Unidos, por encima incluso de los Obama, con quienes tienen una excelente amistad. Nos estamos refiriendo a Will Smith, a su esposa Jada y a sus hijos Jaden y Willow. Una familia que ha sabido trasmitir la pasión por hacer las cosas desde el corazón. Y uno de esos ejemplos motivadores para seguir luchando por nuestras metas.

Williard Christopher Smith Jr. nació en Philadelphia, Pennsylvania, el 25 de septiembre de 1968. Desde bien joven, fue un niño muy inteligente, despierto, inquieto e interesado por todo aquello que le rodeaba, y se ganó por méritos propios el apodo “The Fresh Prince” (el Príncipe Descarado) que le fuera impuesto en sus días de instituto y con el que aún hoy se le recuerda.

Con habilidades para cantar, bailar y actuar, no tardaría en hacer sus primeras incursiones en el mundo de la música.

De la mano de su amigo y DJ Jazzy Jeff, al que conoció improvisando canciones en una fiesta de cumpleaños, empezaría su carrera a la fama, grabando una serie de álbumes entre 1987 y 1993. Alcanzaron un éxito más que notable, que les reportaría dos discos de platino y un Premio Grammy.

Aprovechando el tirón y ya consagrado como rapero de cierto éxito, su propia historia personal inspiró a la Warner a contar la experiencia de un joven rapero de Philadelphia que se había trasladado a casa de sus tíos en Los Ángeles y cumplir su sueño más ambicioso.

El Príncipe de Bel Air” resultó ser un éxito rotundo, que desbordó las previsiones más optimistas. Una serie divertida y protagonizada por un joven irreverente que chocaba con muchos viejos paradigmas estadounidenses, que emitió la NBC durante seis excelentes temporadas y que consagraron a Will como una de las más prometedoras estrellas de la televisión. Y ello le permitió dar el salto a la gran pantalla sin ningún problema.

A partir de ese momento, continuados y rotundos éxitos en películas comerciales lo han llevado a ser uno de los actores más taquilleros.
Entre ellas, La trilogías “Bad Boys” (1995, 2003, 2013) y “Men in black” (1997, 2002, 2012), “Independence Day” (1996), o “Yo, Robot” (2004).

Will Smith ha sido uno de esos actores que han sabido aprovechar muy inteligentemente su éxito y ha querido crecer como profesional aprovechando todas aquellas oportunidades que le llegaban, y ha quedado demostrado en películas mucho más íntimas y personales como:
Ali” (2001), “En busca de la Felicidad” (2006), “Soy Leyenda” (2007), “Siete Almas” (2008) o la versión para la gran pantalla del musical “Annie”, que se espera se estrene a comienzos de 2014 y donde cuenta con la ayuda de Emma Thompson como guionista.

Y quizá por eso, Will Smith es actualmente el actor mejor pagado de Hollywood. Y sus premios comienzan a sucederse:

Nominado en 2 ocasiones a los Oscar como mejor actor por “Ali” y “En Busca de la Felicidad”;
Nominado en 4 ocasiones a los Globos de Oro, por “El Príncipe de Bell Air”, “Ali” y “En Busca de Nemo”.

Es mucho más que un gran músico o actor. Es un excelente comunicador, con un aura especial ante las cámaras y ejemplo para muchos jóvenes y no tan jóvenes. Su familia, sus valores y principios son dignos de admiración. Además de inteligente, ha sabido aprovechar cada una de las oportunidades que le han sido puestas en su camino. Gran pensador, filósofo y humanista, sus entrevistas trasmiten excelentes mensajes motivadores. Sin duda, una de las figuras más relevantes, no solo del cine, sino de todo el panorama actual.

Como pequeño homenaje, os dejamos una de sus piezas magistrales más inspiradoras:

domingo, 31 de enero de 2016

El camino del éxito de LuzuBlogs.



Transcripción del vídeo hecha por  El blog que te hará pensar

"Es posible que lleves tiempo pensando que no sabes qué hacer con tu vida, que no sabes hacia dónde quieres ir, pero que pase lo que pase quieres tener éxito. Vamos a hablar sobre  el éxito. Prácticamente todos los días me llegan mensajes de gente que dice: “tengo que elegir carrera y no sé qué hacer. Quiero tener un trabajo de éxito y que me dé dinero, pero no sé qué es lo que tiene más salidas…”. Este es el comienzo del camino hacia el fracaso. ¿Qué es lo que quieres hacer? ¿Qué es lo que te apasiona? Ves gente con trajes y dinero, y con trabajos estresantes y crees que eso es éxito. Eso no es éxito. Lo único que quieres entonces es dinero, y nadie va a poder ayudarte con eso porque, permíteme que te lo diga, todo el mundo quiere dinero, eso no te hace especial. A pesar de todo eso hay gente que tiene objetivos, tiene metas, sueña con cosas… Pero no paran de ponerse excusas. “No sé lo suficiente… Hay mucha crisis… No tengo dinero para arrancar este proyecto… No tengo recursos…”. Esto es todo mentira. El recurso más importante para hacer cualquier proyecto está en tu cabeza. 

¿Sabes por qué se paga tanto por la gente con ideas? Porque no se pueden producir en masa. No importa cuánto dinero tenga una persona, ese dinero jamás será capaz de producir las ideas geniales que tu mente puede crear en una habitación que está vacía. Y si lo intentas, y tienes una idea, y sueñas con ella, te van a decir que es imposible. Que seas realista. Incluso igual tú mismo te llegas a decir que seas realista, que no se puede hacer. ¿Cuánta gente que ha tenido éxito en su vida ha sido realista? La persona que decidió que iba a poner un barco de metal gigante en el agua y que iba a transportar a gente, no estaba siendo realista. La persona que inventó internet, un medio de comunicación que conecta de forma invisible a todas las personas del mundo, no estaba siendo realista. ¿Por qué querría alguien ser realista? Si en el momento en que desechas tu idea y abres la puerta a ese “ser realista” estás aceptando y haciendo posible que esa idea de imposibilidad se cumpla. Pero bueno, tampoco te engañes pensando que el éxito es tan solo una idea, solo un sueño. Alguien muy sabio dijo una vez que el éxito es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración, es decir, de esfuerzo. Esto quiere decir con otras palabras que el trabajo duro vence al talento cuando el talento no se está esforzando. Existe un defecto generalizado que consiste en no saber diferenciar entre talento y habilidad. El talento es algo con lo que nacemos, la habilidad es algo que se crea con determinación y con horas y horas de dedicación a lo mismo. Y no importa cuánto talento tengas, tu talento te va a fallar como no pongas en práctica tus habilidades. Hay muchísima gente genial que se acomoda en ese talento y no tiene talento en un campo, porque eso no es suficiente. Tienes que pararte y pensar: “¿cuánto deseo esto? ¿Cuánto quiero llegar a esta meta y cuánto estoy dispuesto a dar para cumplir este objetivo?” Porque esto es lo que te vas a tener que recordar constantemente para cumplir este objetivo. 

Piensa que en el camino la competencia va a ser brutal. Mientras estés durmiendo va a haber alguien que esté trabajando para ser el mejor en lo mismo en lo que tú quieres tener éxito. Mientras estés descansando o aireándote va a haber alguien que va a seguir trabajando en lo mismo en lo que tú quieres tener éxito. Y si no estás dispuesto a poner todo ese esfuerzo, quizá simplemente no hayas sido sincero y esa no es la meta a la que quieres llegar, quizá no es el objetivo al que querías llegar, porque si lo es te aseguro que te vas a esforzar, vas a trabajar todos los días como si fuese el último día en el que puedes trabajar en eso. Como si no tienes más tiempo y está toda la gente en tu nuca gritándote que es lo que tienes que hacer. Así que deja de culpar a toda la gente que tengas a tu alrededor de tu falta de éxito, deja de pensar que tienes mala suerte, deja de creer que el universo está en contra de que tú consigas algo o de que hay alguien que está dispuesto a hacer lo que sea para que no llegues a conseguirlo, porque sinceramente todas son mentira, y todas son verdad en la medida en que nosotros permitamos que lo sean. Si quieres algo, hazlo. Haz todo lo que esté en tu mano, cada hora, cada día, cada semana para conseguirlo. Dicen que el precio del éxito es altísimo, pero es que la recompensa también. Que si te arriesgas lo puedes perder absolutamente todo, pero también vas a ganar un montón de cosas mucho más importantes que las que vas a perder. Deja de lado la negatividad y deja de ponerte excusas para no salir de tu zona de confort. Deja de decirte que ya lo harás, ayer era tarde. Ya tendrás tiempo después de volver, cuando lo hayas conseguido, y decirles a todos los que te están diciendo que no es posible que ya lo has hecho. 

 Si necesitas un consejo para saber qué es lo que puedes hacer, decídelo tú. Nadie mejor que tú puede decidir qué es lo que puedes hacer y qué es lo que vas  a hacer. Y sobretodo ten un montón de paciencia, siempre ten paciencia hagas lo que hagas. Las películas con sus pequeñas secuencias de 30 segundos en las que pasan meses y alguien consigue algo han hecho que tengamos la idea de que las cosas se consiguen en tres días, y que si en tres días no lo has conseguido, lo tienes que dejar porque va mal. Las cosas requieren muchísimo tiempo y muchísimo esfuerzo. Y como no estés dispuesto a hacerlo, no lo vas a conseguir, te vas a quedar en esa mediocridad de pensar que lo podrías haber hecho pero nunca llegaste. Alguien a quien admiro mucho, en una entrevista, dijo que no intentes construir un muro. No te digas a ti mismo: “voy a construir el muro más increíble y más impresionante que se ha contruído jamás”. En vez de eso di: “voy a colocar este ladrillo de la forma más perfecta que se puede colocar un ladrillo”. Y haz eso todos los días. Así es como se contruye un muro.

Solo te hace falta un momento de locura y de decir “lo voy a hacer”, porque en el momento en que tú decidas que vas a hacer algo, es el momento en que lo vas a hacer realidad. "

miércoles, 20 de junio de 2012

SEGUNDO COMPROMISO DEL ÉXITO

De Og Mandino:
Ya soy una persona diferente y mejor.

Apenas han transcurrido unos cuantos días desde que inicié una nueva
existencia con la ayuda de estos pergaminos, pero ahora experimento una
extraña y poderosa emoción en lo más profundo de mi corazón, un sentimiento
de una nueva esperanza que casi había desaparecido con el paso de los años.

Al fin he sido rescatado de mi lecho de desesperación y doy las gracias por
ello. Con las palabras de la primera promesa del éxito aún frescas en mis
labios, ya he multiplicado mi propia valía ante mis ojos y tengo la
seguridad de que este nuevo evalúo de mi persona, con el tiempo será
adoptado por el mundo exterior. Ahora conozco una gran verdad. La única
etiqueta de precio válida es la que nos asignamos nosotros mismos. Si nos
ponemos un precio demasiado bajo, el mundo lo aceptará; pero si nos
asignamos el mejor precio, el mundo también aceptará de buen grado ese avalúo.

Te doy gracias, Dios mío, por depositar en mis manos estos valiosos
pergaminos. Me encuentro en un momento crucial de mi vida y no debo 
alejarme, ni lo haré, de este desafío como me he alejado de otros en el pasado. 
Ahora sé que en la peregrinación de todos, a lo largo de esta vida, siempre 
hay lugares sagrados en donde podemos sentirnos afines con lo divino; en donde 
los cielos parecen descender sobre nuestras cabezas y los ángeles llegan a
auxiliarnos. Son los lugares de sacrificio, las áreas en donde se unen lo
mortal y lo inmortal, las tierras del juicio en donde se libran las grandes
batallas de nuestra propia vida. Mis derrotas del pasado ya están casi
olvidadas, incluso el dolor y la abrumadora angustia. Y seré muy feliz en
los años por venir, si logro mirar hacia atrás recordando este momento tan
especial, a sabiendas de que aquí pude saborear al fin la victoria.

Pero antes que nada debo aprender la segunda promesa de éxito, 
y ponerla en práctica:

Nunca jamás volveré a saludar al amanecer sin una meta.

En el pasado, el hecho de tener metas, ya fuesen grandes o pequeñas, me
parecía que no era otra cosa que una tonta práctica, puesto que tenía tan
poca fe en mis capacidades. ¿Para qué tener metas pequeñas e
insignificantes, me decía a mi mismo, simplemente para satisfacer mis
humildes talentos? ¿Qué diferencia podía significar todo eso en el esquema
de las cosas?

Y así, cada día salía sin rumbo por el mundo, sin timón y sin destino fijo,
con la esperanza de sobrevivir hasta la hora de la puesta del sol,
asegurándome, falsamente, a mí mismo que sólo esperaba el momento adecuado,
o que cambiara mi suerte, sin creer, no obstante, ni por un momento, que
algo en mi futuro sería diferente de lo que había sido en mi pasado.

Es fácil ir a la deriva de un día a otro. No se requiere ninguna habilidad,
ningún esfuerzo y ningún dolor. Por otra parte, nunca es fácil fijarse
metas para un día o para una semana, y alcanzar esos objetivos. Mañana
comenzaré me decía día tras otro. En aquel entonces no sabía que el mañana
sólo se encuentra en el calendario de los tontos. Ciego ante mis propias
faltas, desperdiciaba mi vida deliberando todo hasta que ya fuese demasiado
tarde, de no ser por estos pergaminos. Hay una inconmensurable distancia
entre tarde y demasiado tarde.

Nunca jamás volveré a saludar el amanecer sin una meta.

He estado viviendo en el callejón de los tontos. Tener siempre la intención
de llevar una mejor vida nueva, pero sin jamás encontrar el tiempo para
dedicarse a ello, es como si pospusiera la comida, la bebida y el sueño de
un día para el siguiente, hasta morir. Durante muchos años estuve
convencido, lo mismo que tantos otros, de que las únicas metas que valían
la pena eran las principescas metas con abundantes recompensas en oro, fama
y poder. ¡Qué equivocado estaba! Ahora sé que el hombre sabio nunca se fija
metas de inmensas proporciones. Ahora todos los planes de gigantesca
magnitud los califica de sueños, abrigándolos muy cerca de su corazón en
donde los demás no puedan verlos y mofarse de ellos. Después saluda cada
amanecer fijándose metas sólo para ese día, asegurándose de que todo lo que
planeó haya quedado terminado antes de irse a dormir.

Muy pronto, los logros de cada día se van reuniendo, uno encima del otro,
en la misma forma en que la hormiga amontona sus granos de arena y con el
tiempo se ha erigido un castillo lo bastante grande para albergar cualquier
sueño. En verdad, todo esto no sea difícil de lograr un vez que haya
frenado mi impaciencia, enfrentándome a la vida un día a la vez.

Puedo hacerlo. Lo haré.

Nunca jamás volveré a saludar al amanecer sin una meta.

Se ha ganado la mitad de la victoria del éxito una vez que se ha adquirido
el hábito de fijarse metas y alcanzarlas. Incluso la labor más tediosa se
hace soportable si yo marcho a lo largo de cada día convencido de que cada
tarea, no importa lo humilde o tediosa que sea, me acerca varios paso a la
realización de mis sueños. Qué forma tan agradable de seguir adelante con
mi vida, ya que si la mañana no me ofreciera ninguna nueva alegría, a
medida que cumplo con las metas que me he fijado para ese día, o si la
noche no me brindara nuevos placeres por cumplir con mis metas, ni siquiera
valdría la pena vestirme y desvestirme.

La vida, ahora estoy convencido de ello, puede ser tan gozosa como un juego
de niños cuando despertamos con la esperanza de que nos aguarda una senda
marcada con toda claridad.

Ahora ya sé en qué punto me encuentro.
Y también sé hacia dónde quiero que me conduzcan mis metas.

Para ir de aquí hacia allá, no necesito conocer todos los giros y recodos
de mi viaje en este preciso momento. Lo más importante es que he adoptado
las enseñanzas del primer pergamino y del segundo, y que ahora ya no miraré
hacia atrás en dirección a ese desconsolador pasado, cuando los días no
tenían ni principio ni fin y yo me encontraba perdido en medio de un
desierto de frivolidad, sin esperar nada en el futuro, como no fuesen la
muerte y el fracaso.

¡Mañana me fijaré metas! ¡Al día siguiente! ¡Y también al siguiente!

Nunca jamás volveré a saludar al amanecer sin una meta!

Alguna vez malbaraté mi vida, cambiándola por un centavo y la vida no quiso
pagarme más, pero ahora ya han terminado los días en que trabajaba por el
salario de un esclavo. Ahora sé que cualquier salario que le hubiese
exigido al a vida, la vida me lo habría pagado de muy buen grado.

Los rayos del sol no brillan por encima de mi cabeza para que yo pueda
reflexionar con tristeza en el ayer. El pasado ha quedado sepultado y yo
estuve a punto de permitir que me sepultaran junto con él. Ya no derramaré
más lágrimas. Que los rayos de sol puedan brillar sobre las promesas del
mañana... y sobre mi cabeza.

Nunca jamás volveré a saludar al amanecer sin una meta!

domingo, 20 de mayo de 2012

Patch Adams


Patch Adams es un medico estadounidense, mundialmente conocido, en parte por la película que lleva su nombre protagonizada por Robin Williams y sobre todo, por llevar 40 años como activista de una peculiar revolución social.

Después de tres intentos de suicidio en su juventud, aterrado por un mundo en el que lo mas evidente es la gran injusticia social y que diariamente a través de los medios de comunicación se nos vende el miedo robándonos la esperanza en el futuro, magnificando y perpetuando así el paradigma del dolor y el sufrimiento, decidió que en vez de suicidarse crearía su propia revolución y así lo hizo.

En 1972, creo el Instituto Gesundheit! (del alemán ¡salud!), que es un centro médico situado en Virginia Occidental donde actualmente reside. El Instituto se creó, en coherencia con la visión de su fundador, con el propósito de revolucionar la atención de salud mediante la sustitución de lo que el Instituto considera como la competencia y la avaricia con la generosidad y la compasión. – Wikipedia -
Uno de los proyectos del Instituto Gesundheit! implica el concepto de «payasoshumanitarios». El proyecto utiliza el recurso de la risa como elemento integrante de la atención eficaz al enfermo. En el pasado, el Instituto Gesundheit! ha llevado equipos de payasos a las zonas de guerra en Bosnia, los campos de refugiados en la República de Macedonia y a orfanatos para niños con sida en Sudáfrica. – Wikipedia –




sábado, 19 de mayo de 2012

"Un sueño posible"


 Un sueño posible, “The blind side”

Esta es una película que narra la vida de Michael Oher, Jugador de la liga profesional de Futbol Americano. Esto no tendría nada de particular,  al menos para este blog, si no fuera por las difíciles circunstancias que rodearon su infancia y como el empeño de una familia hizo una gran diferencia con el destino que la vida seguramente le reservo en principio.

Michael Jerome Williams, nació en  Memphis, Tennessee, fue uno de los doce hijos que tuvo su madre biológica, Denise Oher. Su madre fue una adicta al alcohol y al crack, y su padre biológico, Michael Jerome Williams, pasó mucho tiempo en prisión, razones por las que recibió muy poca atención a lo largo de su niñez.

En sus primeros años, asistió a multitud de escuelas, además de estar en diferentes casas de acogida e incluso vivir en la calle. Un mecánico con el que vivió un tiempo, consiguió que la escuela Briarcrest Christian School en la que inscribió a su hijo, aceptara también a Michael, gracias al potencial que se le veía para el deporte..

En el año 2004,  Leigh Anne y SeanTuohy, una pareja que tenía a un hijo y a una hija asistiendo a la misma escuela, le permitieron vivir con ellos y posteriormente lo adoptaron, atendieron sus necesidades y le apoyaron en los requerimientos necesarios para que Michael pudiera convertirse en lo que es a día de hoy; Un jugador profesional de la liga americana de fútbol.

 Sean Tuohy y su familia, Leigh Anne Tuohy y sus hijos son los protagonistas de la novela de Michael Lewis The Blind Side: The Evolution of a Game (2006). y de la película  The Blind Side (2009), protagonizada por Tim McGraw en el papel de Sean y Sandra Bullock en el papel de Leigh Anne. Asimismo el film obtuvo una nominación al Óscar a la mejor película y ganó en el apartado de mejor actriz para Sandra Bullock.

Aquí tenéis enlaces para la película y para conocer la vida de Michael Ohers.

Pelicula en Youtube:

Twitter: Michel Oher:  https://twitter.com/#!/michaeloher
Facebook Michel Oher: https://www.facebook.com/MichaelOher

1º Compromiso del exito: Og Mandino


PRIMER COMPROMISO DEL ÉXITO.

Nací para alcanzar el éxito no para fracasar.
Nací para triunfar, no para inclinar mi cabeza en señal de derrota.
Nací para saborear las victorias y brindar por ellas, no para gemir y lamentarme.

Web Og Mandino
¿Qué es lo que me ha sucedido? ¿En qué momento todos mis sueños se desvanecieron en una grisácea mediocridad, en la cual las personas promedio se aplauden unas a otras como si fuesen seres sobresalientes?

Ninguna persona ha sido jamás tan engañada por otra, como por sí misma. El cobarde está convencido de que solo está actuando con cautela, y el avaro piensa que esta practicando la frugalidad. No hay nada que resulte tan sencillo como engañarse uno mismo. puesto que siempre es fácil creer lo que queremos. Nadie, en toda mi vida, me ha engañado tanto como yo me he engañado a mi mismo.

¿Por qué siempre trato de ocultar mis pequeños logros bajo un manto de palabras que toman a la ligera mi trabajo, o que ofrecen disculpas por mi falta de capacidad? Y lo peor de todos es que he llegado a creer en mis propias excusas, a tal grado que gustosamente estoy dispuesto a vender mis días a cambio de unos centavos, mientras me consuelo pensando que las cosas podrían ser peores.

¡Pero ya no lo haré más!

Ha llegado el momento de estudiar el reflejo en mi espejo, hasta que sea
capaz de reconocer que el enemigo más poderoso que tengo... soy yo mismo.
Al fin, en este momento pleno de magia con mi primer pergamino, el velo que me hacía engañarme a mí mismo empieza a apartarse de mis ojos.

Ahora se que en el mundo hay y tres clases de personas. Las primeras
aprenden de su propia experiencia... son las sabias. Las segundas aprenden de la experiencia de los demás... son las felices. Las terceras no aprenden de sus propia experiencia ni de la experiencia de los demás... son las necias.

Yo no soy necio. De aquí en adelante me sostendré sobre mis propios pies,
arrojando para siempre a un lado mis terribles muletas de autocompasión y desprecio hacia mi mismo.

Nunca jamás volveré a compadecerme de mí mismo ni a menospreciarme.

Que tonto era cuando estaba de pie, desesperado, a un lado del camino,
envidiando a la gente de éxito y a los opulentos que desafilaban frente a
mí. ¿Acaso todas esas personas se han visto bendecidas con habilidades
únicas, rara inteligencia, valor heroico, ambición constante y otras
cualidades sobresalientes que yo no poseo? ¿Se les ha asignado un mayor
número de horas cada día, durante las cuales puedan desempeñar sus
extraordinarias tareas?

¿Poseen tal vez corazones llenos de compasión y almas desbordantes de amor,
diferentes del mío? ¡No! Dios nunca juega a los favoritos. Todos fuimos
modelados del mimo barro.

Ahora también se que la tristeza y los reveses que he sufrido en mi vida no
los he sufrido únicamente yo. Incluso los más sabios y los triunfadores de
nuestro mundo padecen etapas de abrumadora angustia y de fracaso, pero
ellos, a diferencia mía, han aprendido que no hay paz sin problemas,
descanso sin esfuerzo, risas sin pesadumbres, ni victorias sin luchas y que
es el precio que todos debemos pagar por vivir. Hubo una época en la cual
yo pagué ese precio fácilmente y de buen grado, pero las constantes
decepciones y derrotas primero desgastaron mi confianza y después mi valor,
en la misma forma en que las gotas de agua, con el tiempo, destruyen el
granito más resistente. Ahora todo eso ha quedado tras de mí.

Ya no soy uno de esos muertos en vida, permaneciendo siempre bajo la sombra
de los demás y ocultándome detrás de mis lamentables excusas y disculpas,
mientras los años se consumen.

Nunca jamás volveré a compadecerme de mí mismo ni a menospreciarme.

Ahora sé que la paciencia y el tiempo pueden lograr todavía más que la fuerza y  la pasión.

Los años de frustración ya están listos para cosecharse. Todo lo que he
podido lograr, y todo lo que espero lograr, lo he podido hacer y lo seguiré
haciendo, mediante ese proceso asiduo, paciente y perseverante gracias al
cual se construye un hormiguero, partícula por partícula, pensamiento por
pensamiento, paso a paso.

El éxito, cuando llega, de la noche a la mañana, a menudo desaparece al
rayar el alba. Ahora estoy preparado para vivir toda una vida de felicidad,
porque al fin he reconocido un poderoso secreto que permaneció oculto
durante esos años que me trataron con tanta dureza. En cierto sentido, el
fracaso es el camino que conduce al éxito, en la misma forma en que todo
descubrimiento que hacemos de lo que es falso nos lleva a buscar con afán
lo que es verdadero, y en que cada nueva experiencia nos señala alguna
forma de error que en lo sucesivo evitaremos con sumo cuidado. El sendero
que recorrí, a menudo humedecido con mis lágrimas, no ha sido una jornada
desperdiciada.

Nunca jamás volveré a compadecerme de mí mismo ni a menospreciarme.

Te doy gracias, Dios mío, por jugar tú juego conmigo el día de hoy y por
depositar en mis manos estos valiosos pergaminos. Me encontraba en el
momento del reflujo de mi vida, pero debí saber que en ese momento mismo es
cuando siempre cambia la marea.

Ya no contemplaré con tristeza el pasado. Jamás volverá. En vez de ello,
con ayuda de estos pergaminos, moldearé el presente porque me pertenece, y
seguiré, sin temor, sin dudas, y sin desesperación.

Fui creado a imagen de Dios. No hay nada que no pueda lograr si lo intento.

Nunca jamás volveré a compadecerme de mí mismo ni a menospreciarme.