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lunes, 6 de marzo de 2017

El Visionario que nació pobre

El Visionario Que Nació Pobre y se Hizo Millonario.

Hay cosas en la vida que parecen inalcanzables, sueños que parecen imposibles de realizar, metas que se ven muy lejanas, y todo eso se suma a las duras circunstancias que muchas veces nos toca vivir a la gran mayoría de las personas. 

Pero, justo en esos momentos puede que escuches la historia de alguien que en las mismas o peores condiciones que tú, pudo cumplir sus mas grandes sueños, y definitivamente algo cambia en ti, cambia tu forma de pensar, y comienzas a cuestionar sobre lo imposible.

De repente se despierta ese genio que se encontraba dentro de ti, que tan solo esperaba el momento adecuado para despertar y cumplir tus mas ambiciosos sueños, y es en ese momento en el que tomas el destino en tus manos y emprendes el camino al éxito.

La historia de un millonario que nació pobre, en un País pobre donde decían que era "IMPOSIBLE" hacerse millonario en poco tiempo.

Visionario emprendedorEsta historia es basada en hechos reales, y se trata de un joven llamado "Carlos" nacido en un país llamado Ecuador, en un pequeño pueblo llamado Zaruma con una población de apenas 25.000 habitantes.

Carlos era un joven soñador, visionario y emprendedor, trabajó desde muy joven y siempre con el sueño de algún día hacerse rico, pero en su pueblo todo el mundo le decía que eso era imposible, pues en ese país ese privilegio lo tenían los de las grandes élites que eran pocos y estaban situados en las grandes ciudades, pero aun así los sueños de Carlos de ganar mucho dinero jamas se desvanecieron.

Carlos siguió trabajando muy duro y ahorrando dinero con gran disciplina, pero lo que ganaba era relativamente poco y eso lo desmotivaba en ocasiones. Carlos de todas formas siguió trabajando igual de duro que el primer día y ahorrando todo lo que podía, siguió así hasta la edad de 35 años donde todavía no llegaba a su meta de ser millonario, entonces decidió que era el momento de volar alto.

El Gran Salto

Carlos decidió que era el momento de despegar, y la solución según su criterio, era salir de su pequeña ciudad que no estaba a la medida de sus grandes sueños. Entonces decidió mudarse a la ciudad de Guayaquil, una ciudad de mas de 3 millones de habitantes. El llego a la conclusión que este era el lugar perfecto para empezar, tomando en cuenta que ya contaba con la edad de 38 años, pero el aun sentía que su espíritu era el de un joven con mucho entusiasmo.
Con todo el dinero que había ahorrado a lo largo de su vida, se puso una pequeña farmacia en el centro de la ciudad, y así dio comienzo a su gran aventura de un primer negocio propio; las ventas iban bien en el nuevo negocio y comenzó a ganar mas dinero, Carlos ya se sentía todo un empresario. 

En ese entonces en Ecuador la Industria farmacéutica era una industria que recién despegaba, y existían mucha farmacias pequeñas e independientes que tenían muchos problemas a la hora de adquirir la medicina, percatándose de la situación el visionario de Carlos encontraría una oportunidad en aquel problema. 

Un Visionario

Carlos al percatarse de la situación que aquejaba a la gran mayoría de farmacias incluida la suya, decidió tomar acción y convertirse en distribuidor de medicinas para todas las farmacias, lo que hizo Carlos fue armar un gran sistema logístico y de calidad que le permitiera satisfacer la necesidad de todas las farmacias.

Ya a la edad de 40 años, Carlos tuvo otra gran visión, que fue crear la primera marca o franquicia de farmacias en el Ecuador llamada "Cruz Azul", pero Carlos fue tan astuto que primero probo si la marca funcionaria, proporcionándoles su marca franquiciada totalmente gratis a las farmacias que el abastecía de medicinas, pero claro que ya tenia registrada su marca como propiedad de él, y así fue haciendo con varias farmacias, hasta que la marca se fue posicionando en el mercado. 

Luego Carlos monto mas farmacias con su propio capital y su marca, y cada vez esta se hacia mas conocida. Se comenzó a expandir a casi todas las ciudades del Ecuador, comenzó a vender su franquicia a las farmacias independientes, y su red se volvió enorme en menos de 20 años Carlos había elaborado un verdadero IMPERIO FARMACÉUTICO.
WEB Grupo DIFARE

El imperio en la actualidad

Hoy en la actualidad el Señor Carlos tiene la edad de 60 años, y logro cumplir su gran sueño, y demostrarle a todo el mundo que a pesar de nacer en circunstancias muy desfavorables pudo lograr alcanzar las metas que se propuso.

El grupo DIFARE (compuesto por la red farmacias Cruz Azul, Pharmacys, y laboratorios propios) cuyo presidente es el Visionario Carlos, tuvo una facturación en el año 2012 de 200 millones de dolares. 

¿Y tú? que esperas para empezar tu gran sueño, recuerda que si otras personas lo lograron tú también puedes lograrlo, no hay limites a lo que puedas lograr, el limite lo pones tú.

Will Smith, el príncipe inspirador.

Will Smith, el Príncipe inspirador

Fuente: Todo en la vida es la Actitud

“No sé cual es mi misión,
pero quiero estar aquí para una razón más grande.
Me esfuerzo por parecerme a la gente mas importante que ha vivido jamás”
                                                                        (Will Smith)

Su figura se ha consagrado como una de las más importantes del cine actual, siendo el actor mejor pagado de todo Hollywood. Él, su mujer y sus hijos han sido considerados la familia más influyente de los Estados Unidos, por encima incluso de los Obama, con quienes tienen una excelente amistad. Nos estamos refiriendo a Will Smith, a su esposa Jada y a sus hijos Jaden y Willow. Una familia que ha sabido trasmitir la pasión por hacer las cosas desde el corazón. Y uno de esos ejemplos motivadores para seguir luchando por nuestras metas.

Williard Christopher Smith Jr. nació en Philadelphia, Pennsylvania, el 25 de septiembre de 1968. Desde bien joven, fue un niño muy inteligente, despierto, inquieto e interesado por todo aquello que le rodeaba, y se ganó por méritos propios el apodo “The Fresh Prince” (el Príncipe Descarado) que le fuera impuesto en sus días de instituto y con el que aún hoy se le recuerda.

Con habilidades para cantar, bailar y actuar, no tardaría en hacer sus primeras incursiones en el mundo de la música.

De la mano de su amigo y DJ Jazzy Jeff, al que conoció improvisando canciones en una fiesta de cumpleaños, empezaría su carrera a la fama, grabando una serie de álbumes entre 1987 y 1993. Alcanzaron un éxito más que notable, que les reportaría dos discos de platino y un Premio Grammy.

Aprovechando el tirón y ya consagrado como rapero de cierto éxito, su propia historia personal inspiró a la Warner a contar la experiencia de un joven rapero de Philadelphia que se había trasladado a casa de sus tíos en Los Ángeles y cumplir su sueño más ambicioso.

El Príncipe de Bel Air” resultó ser un éxito rotundo, que desbordó las previsiones más optimistas. Una serie divertida y protagonizada por un joven irreverente que chocaba con muchos viejos paradigmas estadounidenses, que emitió la NBC durante seis excelentes temporadas y que consagraron a Will como una de las más prometedoras estrellas de la televisión. Y ello le permitió dar el salto a la gran pantalla sin ningún problema.

A partir de ese momento, continuados y rotundos éxitos en películas comerciales lo han llevado a ser uno de los actores más taquilleros.
Entre ellas, La trilogías “Bad Boys” (1995, 2003, 2013) y “Men in black” (1997, 2002, 2012), “Independence Day” (1996), o “Yo, Robot” (2004).

Will Smith ha sido uno de esos actores que han sabido aprovechar muy inteligentemente su éxito y ha querido crecer como profesional aprovechando todas aquellas oportunidades que le llegaban, y ha quedado demostrado en películas mucho más íntimas y personales como:
Ali” (2001), “En busca de la Felicidad” (2006), “Soy Leyenda” (2007), “Siete Almas” (2008) o la versión para la gran pantalla del musical “Annie”, que se espera se estrene a comienzos de 2014 y donde cuenta con la ayuda de Emma Thompson como guionista.

Y quizá por eso, Will Smith es actualmente el actor mejor pagado de Hollywood. Y sus premios comienzan a sucederse:

Nominado en 2 ocasiones a los Oscar como mejor actor por “Ali” y “En Busca de la Felicidad”;
Nominado en 4 ocasiones a los Globos de Oro, por “El Príncipe de Bell Air”, “Ali” y “En Busca de Nemo”.

Es mucho más que un gran músico o actor. Es un excelente comunicador, con un aura especial ante las cámaras y ejemplo para muchos jóvenes y no tan jóvenes. Su familia, sus valores y principios son dignos de admiración. Además de inteligente, ha sabido aprovechar cada una de las oportunidades que le han sido puestas en su camino. Gran pensador, filósofo y humanista, sus entrevistas trasmiten excelentes mensajes motivadores. Sin duda, una de las figuras más relevantes, no solo del cine, sino de todo el panorama actual.

Como pequeño homenaje, os dejamos una de sus piezas magistrales más inspiradoras:

Fundación Pedro Cavadas

Pedro Cavadas. Superación y Labor Humanitaria más allá de la Medicina 
Fuente Original:Todo en la vida es actitud.
El Dr. Cabadas es una de esas personas que dejan una huella imborrable en el mundo. Una de esas personas incansables, que se sienten orgulllosas de dar lo mejor de sí mismos y que nunca aceptan un “no” por respuesta. Una de esas mentes con un corazón admirable que merece un enorme agradecimiento por parte de toda persona por todo lo que ya ha aportado en esta vida…
Para quien no lo conozca, Pedro es probablemente uno de los mejores, si no el mejor cirujano microquirúrgico en el mundo. Sus trabajos así lo demuestran. Los pioneros transplantes y reimplantaciones de piernas, cara o brazos llevan nombre de su equipo. Allá donde nadie se ha atrevido a operar, Pedro siempre ha buscado la última opción, y siempre ha salido con éxito.
A primera vista, solo esto ya merece un respeto, y una mencion especial por su profesionalidad y por ese afán de superación que le caracteriza. Y sin embargo, esto no es nada comparado con su parte más humana…
Siendo todavía muy joven, el Doctor Cabadas ya disfrutaba de un estatus de cirujano rico y ambicioso. Conducía coches deportivos y no le faltaba trabajo. Se puede decir que tenía un excelente nivel de vida…
Y sin embargo, la muerte de su hermano y algunas visitas a Africa, le llevaron a sufrir una transformación personal que hoy ha hecho de este hombre un verdadero ejemplo a seguir.
En 1996 creó la Fundación Pedro Cavadas, donde su equipo practica 1800 operaciones anuales. Una organización sin ánimo de lucro cuya misión es “ayudar a aquellos que no pueden elegir y a la vez devolverles aquello que nos ha sido dado”. Y con aquello, comenzó a sufragar los gastos de operar gratis en algunos de esos países más desfavorecidos en el mundo. Una verdadera muestra de altruismo.
Fundación Pedro cavadas
“Fue ver la humanidad real, la gente que tiene vidas duras y encima está contenta. En las zonas duras del planeta, la gente no está de mala hostia todo el día. Al revés, lo pasan mal, pero los ratitos en que no lo pasan mal están alegres. Bailan, cantan. ¿Cómo es esto posible? En Occidente lo tenemos casi todo, o eso nos hacen creer, y estamos de mala leche todo el tiempo. Estamos deseando siempre otra cosa. Allí no tienen nada, no desean nada y están más contentos que Dios. Y piensas: «A lo mejor habría que aprender un poco más de esta gente».
Regalé el Porsche. Era ya el tercero que tenía. Si trabajas, ganas pasta; y si ganas pasta, te compras un gran carro. Y al día siguiente ya estás mirando si hay uno mejor. Y acabas cambiando de carro cada dos años, total, ¿para qué? Te gastas una cantidad de dinero insensata en joder a los demás. Porque te lo compras para ver si con un poco de suerte ves a un tío que te cae mal y le das envidia. Es una rueda absurda de la que me salí.”
Aquella gente le dio más fuerza para luchar por aquello que había buscado. Nunca pensó dedicarse a la cirujía estética, lo suyo ha sido la cirujía reconstructiva.
“No tengo ojeriza a la cirugía estética, sino poco aprecio. Con todo mi respeto a quien la practique y la reciba, es la cirugía de las sociedades saciadas. Cuando alguien está saciado, tiene más comida de la que puede comer, más música de la que puede oír, más placer del que puede experimentar, entonces se empieza a preocupar por la puntita de la nariz o el michelín. Cuando la gente tiene vidas duras, y la mayoría de la humanidad las tiene, no se preocupa de eso.”
Infatigable genio de la medicina moderna, Pedro Cavadas es un ejemplo de autosuperación y rechazo a lo imposible, uno de esos ganadores que logra despojarse de los límites que nos han inculcado desde pequeños y que muchas veces cierran las puertas a nuestras aspiraciones.
Y que ojala siga adelante…

Victor Espigares y VisualiceUs


Fuente: web de Victor Hola! Ese del á¡rbol soy yo, Victor Espigares. Gracias por visitar mi página.
Aparte de trepar árboles, cree una empresa online que me ha permitido tener el estilo de vida con el que siempre había soñado.
VisualizeUs, una red social de imágenes, cuenta con más de 209,000 usuarios y ha aparecido en diversos medios incluyendo The New York Times, donde fue catalogado como “una instalación de arte en constante transformación”.
He escrito el libro “Móntatelo Por Internet” donde comparto lo que he aprendido durante todos estos años de emprender y enseño a otros a crear sus ideas online y vivir de ellas.
Sigue leyendo debajo si quieres conocer más sobre mi historia.

Apariciones en los medios

Algunas entrevistas que me han hecho

De la oficina a crear mi propia Start-up

Soy ingeniero técnico informático de formación y mi historia era una como tantas otras: horas y horas delante de una pantalla en la oficina. Trabajaba en el campo de la astrofísica y la investigación, y mi vida era bastante rutinaria pero satisfactoria. Hasta que un día tuve una idea, aparentemente inocente.
En aquel entonces estaba metido de lleno en el mundo del diseño y la fotografía y pasaba mucho tiempo aprendiendo y viendo imágenes y fotografías (aquí puedes ver algunas de mis fotos en una exposición virtual). Al final del día me costaba horrores recordar donde había visto esta o aquella imagen que me había fascinado. Así que se me ocurrió hacer unos favoritos para contenido visual que me ayudaran a recordar esas imágenes, y también a compartirlas como inspiración con otras personas.
Al proyecto lo llamé VisualizeUs.
Lo llevé a cabo en mi tiempo libre, y más por gusto y como un reto personal que otra cosa, pero ironías del destino, estaba llamado a cambiarme la vida.
Para mi gran sorpresa, el proyecto tuvo muy buena acogida, empezó a hacerse conocido y a crecer inesperadamente. Nuevos usuarios se apuntaban cada día y al cabo de un par de meses no pasaba un sólo segundo sin que alguien en alguna parte del mundo añadiera una nueva imagen a su colección de inspiraciones. Lo que había nacido como un proyecto personal por una necesidad propia había convertido en un proyecto global.
VisualizeUs siguió creciendo y se fue haciendo cada vez más conocido. Y yo después de un tiempo haciendo malabares entre mi trabajo y el proyecto, que cada vez demandaba más, tuve un momento de valentía y decidí lanzarme a por todas. Así que dejé mi trabajo y me lancé a la odisea de convertir un proyecto que había empezado por amor al arte en una startup de verdad que pagara mis facturas.

Más no siempre es Mejor

Pero llevar una startup no es moco de pavo y más si se trata de un proyecto independiente que da servicio a más de doscientos mil usuarios.
De golpe y porrazo pasé de estar las reglamentarias ocho horas sentado en la oficina, al caos de no tener horarios y simplemente invertir cada minuto disponible en el proyecto. Novato de emprender, me había creído demasiado el cuento de “matarse a trabajar para retirarse joven” que se oye en el mundo de las startups. Tenía un horario totalmente loco, una nutrición bastante cuestionable y una vida social escasa. Pero el viento soplaba a favor y la empresa rendía, así que eso justificaba los maratones de hasta 16 horas delante del ordenador y el seguir con el acelerador pisado a fondo.
Sin darme cuenta, o mejor dicho, sin querer darme cuenta, me había ido poco a poco convirtiendo en un workaholic, un adicto al trabajo. Dicen que sarna con gusto no pica y con tal de ver crecer a mi criatura todo valía. Pero el precio que estaba pagando era el de mi calidad de vida y sobre todo el de mi propio cuerpo.
Demasiados años sentado delante de una pantalla con unos hábitos posturales muy cuestionables, habían hecho que mi cuerpo no protestara al estar sentado, pero sin embargo manifestara todo tipo de dolores de espalda ante cualquier otro tipo de actividad tan sencilla como andar. Sin mencionar que concederme unas vacaciones a mi mismo era casi un milagro y que cuando no estaba delante de una pantalla, no conseguía desconectar mi mente de ella.
Irónicamente, una de las razones por las que me había decidido a emprender online era para tener más libertad que trabajando para otros, y poder así disponer de mi tiempo a mi antojo. Obviamente en alguna bifurcación del camino me había perdido, pero de alguna forma sabía en mi interior que alcanzar esa meta seguía siendo posible.

El Cambio de Rumbo hacia El Factor Libertad

Fue entonces cuando decidí dar un giro de 180º, sobre todo interior. Pasé por un aprendizaje personal arduo y largo, pero mereció la pena. Empecé a dejar de pasar tanto tiempo delante de la pantalla y a ser más eficiente el poco tiempo que lo estaba. Aprendí a elegir cuidadosamente dónde centrar mis esfuerzos para obtener el máximo beneficio, y a poner en funcionamiento estrategias que desvincularan mi tiempo del proyecto sin que éste se resintiera.
Paralelamente, aprendí a escuchar a mi cuerpo y comencé a rehabilitar todo el daño que le había ido infligiendo silenciosamente con los años. Gracias a esto, empecé a descubrir todas las posibilidades y diversión que tenía para ofrecerme. Me empecé a interesar por cómo solucionar mis problemas de espalda, corregir mi distorsionada postura, estar más fuerte, ganar en flexibilidad y agilidad.
A la vez empecé a poner en uso todas las ganancias que iba adquiriendo, en forma de nuevos movimientos y retos como recuperar mi sueño de practicar artes marciales. Empecé a transmutar mi identidad de “friki de la pantalla, pasivo y delgado” a una que me llenaba mucho más: “apasionado del movimiento, fuerte y activo”.
Comencé a preguntarme que es lo que realmente importaba en mi vida y a qué quería dedicar mis días. Empecé a diseñar y vivir el estilo de vida que siempre había soñado: ser el amo y dueño de mi tiempo, y poder hacer lo qué quiera, cuándo quiera y cómo quiera.
En mi caso, esto se concretó en poder vivir durante largos periodos de tiempo en otros lugares del planeta, viviendo como un local y aprendiendo aquello que me apasiona en plena inmersión total. Hasta la fecha he vivido en diferentes lugares, incluyendo Nueva York y Edimburgo, y he realizado dos grandes “mini-jubilaciones”.

Mini-jubilaciones por El Mundo

La primera fue en una isla remota de Filipinas donde estuve aprendiendo Kali, un milenario y devastador arte marcial filipino, directamente de manos del Gran Maestro Ernesto Presas Jr. ¿He mencionado que practicar artes marciales era un sueño relegado de mi infancia? Pues esta fue una experiencia que marcó un antes y un después en mí, en muchos sentidos.
Estuve viviendo tres meses en régimen de casi retiro, sin Internet ni lujos modernos, viviendo únicamente con mi maestro y mi instructor, a media hora en motocicleta de la población más cercana y entrenando mañana y tarde sin descanso, algo que terminó de transmutar mi vieja identidad física. Aquí puedes leer cómo esos tres meses tuvieron un resultado secundario inesperado.
La segunda fue un viaje de búsqueda sin destino a través de Tailandia y el sudeste asiático, mochila en mano.
[continuará…]