Fuente: web de VictorHola! Ese del á¡rbol soy yo, Victor Espigares. Gracias por visitar mi página.
Aparte de trepar árboles, cree una empresa online que me ha permitido tener el estilo de vida con el que siempre había soñado.
VisualizeUs, una red social de imágenes, cuenta con más de 209,000 usuarios y ha aparecido en diversos medios incluyendo The New York Times, donde fue catalogado como “una instalación de arte en constante transformación”.
He escrito el libro “Móntatelo Por Internet” donde comparto lo que he aprendido durante todos estos años de emprender y enseño a otros a crear sus ideas online y vivir de ellas.
Sigue leyendo debajo si quieres conocer más sobre mi historia.
Apariciones en los medios
Algunas entrevistas que me han hecho
De la oficina a crear mi propia Start-up
Soy ingeniero técnico informático de formación y mi historia era una como tantas otras: horas y horas delante de una pantalla en la oficina. Trabajaba en el campo de la astrofísica y la investigación, y mi vida era bastante rutinaria pero satisfactoria. Hasta que un día tuve una idea, aparentemente inocente.
En aquel entonces estaba metido de lleno en el mundo del diseño y la fotografía y pasaba mucho tiempo aprendiendo y viendo imágenes y fotografías (aquí puedes ver algunas de mis fotos en una exposición virtual). Al final del día me costaba horrores recordar donde había visto esta o aquella imagen que me había fascinado. Así que se me ocurrió hacer unos favoritos para contenido visual que me ayudaran a recordar esas imágenes, y también a compartirlas como inspiración con otras personas.
Lo llevé a cabo en mi tiempo libre, y más por gusto y como un reto personal que otra cosa, pero ironías del destino, estaba llamado a cambiarme la vida.
Para mi gran sorpresa, el proyecto tuvo muy buena acogida, empezó a hacerse conocido y a crecer inesperadamente. Nuevos usuarios se apuntaban cada día y al cabo de un par de meses no pasaba un sólo segundo sin que alguien en alguna parte del mundo añadiera una nueva imagen a su colección de inspiraciones. Lo que había nacido como un proyecto personal por una necesidad propia había convertido en un proyecto global.
VisualizeUs siguió creciendo y se fue haciendo cada vez más conocido. Y yo después de un tiempo haciendo malabares entre mi trabajo y el proyecto, que cada vez demandaba más, tuve un momento de valentía y decidí lanzarme a por todas. Así que dejé mi trabajo y me lancé a la odisea de convertir un proyecto que había empezado por amor al arte en una startup de verdad que pagara mis facturas.
Más no siempre es Mejor
Pero llevar una startup no es moco de pavo y más si se trata de un proyecto independiente que da servicio a más de doscientos mil usuarios.
De golpe y porrazo pasé de estar las reglamentarias ocho horas sentado en la oficina, al caos de no tener horarios y simplemente invertir cada minuto disponible en el proyecto. Novato de emprender, me había creído demasiado el cuento de “matarse a trabajar para retirarse joven” que se oye en el mundo de las startups. Tenía un horario totalmente loco, una nutrición bastante cuestionable y una vida social escasa. Pero el viento soplaba a favor y la empresa rendía, así que eso justificaba los maratones de hasta 16 horas delante del ordenador y el seguir con el acelerador pisado a fondo.
Sin darme cuenta, o mejor dicho, sin querer darme cuenta, me había ido poco a poco convirtiendo en un workaholic, un adicto al trabajo. Dicen que sarna con gusto no pica y con tal de ver crecer a mi criatura todo valía. Pero el precio que estaba pagando era el de mi calidad de vida y sobre todo el de mi propio cuerpo.
Demasiados años sentado delante de una pantalla con unos hábitos posturales muy cuestionables, habían hecho que mi cuerpo no protestara al estar sentado, pero sin embargo manifestara todo tipo de dolores de espalda ante cualquier otro tipo de actividad tan sencilla como andar. Sin mencionar que concederme unas vacaciones a mi mismo era casi un milagro y que cuando no estaba delante de una pantalla, no conseguía desconectar mi mente de ella.
Irónicamente, una de las razones por las que me había decidido a emprender online era para tener más libertad que trabajando para otros, y poder así disponer de mi tiempo a mi antojo. Obviamente en alguna bifurcación del camino me había perdido, pero de alguna forma sabía en mi interior que alcanzar esa meta seguía siendo posible.
El Cambio de Rumbo hacia El Factor Libertad
Fue entonces cuando decidí dar un giro de 180º, sobre todo interior. Pasé por un aprendizaje personal arduo y largo, pero mereció la pena. Empecé a dejar de pasar tanto tiempo delante de la pantalla y a ser más eficiente el poco tiempo que lo estaba. Aprendí a elegir cuidadosamente dónde centrar mis esfuerzos para obtener el máximo beneficio, y a poner en funcionamiento estrategias que desvincularan mi tiempo del proyecto sin que éste se resintiera.
Paralelamente, aprendí a escuchar a mi cuerpo y comencé a rehabilitar todo el daño que le había ido infligiendo silenciosamente con los años. Gracias a esto, empecé a descubrir todas las posibilidades y diversión que tenía para ofrecerme. Me empecé a interesar por cómo solucionar mis problemas de espalda, corregir mi distorsionada postura, estar más fuerte, ganar en flexibilidad y agilidad.
A la vez empecé a poner en uso todas las ganancias que iba adquiriendo, en forma de nuevos movimientos y retos como recuperar mi sueño de practicar artes marciales. Empecé a transmutar mi identidad de “friki de la pantalla, pasivo y delgado” a una que me llenaba mucho más: “apasionado del movimiento, fuerte y activo”.
Comencé a preguntarme que es lo que realmente importaba en mi vida y a qué quería dedicar mis días. Empecé a diseñar y vivir el estilo de vida que siempre había soñado: ser el amo y dueño de mi tiempo, y poder hacer lo qué quiera, cuándo quiera y cómo quiera.
En mi caso, esto se concretó en poder vivir durante largos periodos de tiempo en otros lugares del planeta, viviendo como un local y aprendiendo aquello que me apasiona en plena inmersión total. Hasta la fecha he vivido en diferentes lugares, incluyendo Nueva York y Edimburgo, y he realizado dos grandes “mini-jubilaciones”.
Mini-jubilaciones por El Mundo
La primera fue en una isla remota de Filipinas donde estuve aprendiendo Kali, un milenario y devastador arte marcial filipino, directamente de manos del Gran Maestro Ernesto Presas Jr. ¿He mencionado que practicar artes marciales era un sueño relegado de mi infancia? Pues esta fue una experiencia que marcó un antes y un después en mí, en muchos sentidos.
Estuve viviendo tres meses en régimen de casi retiro, sin Internet ni lujos modernos, viviendo únicamente con mi maestro y mi instructor, a media hora en motocicleta de la población más cercana y entrenando mañana y tarde sin descanso, algo que terminó de transmutar mi vieja identidad física. Aquí puedes leer cómo esos tres meses tuvieron un resultado secundario inesperado.
La segunda fue un viaje de búsqueda sin destino a través de Tailandia y el sudeste asiático, mochila en mano.
Acabar con la pobreza extrema. Luchar contra la desigualdad y la injusticia. Solucionar el problema del cambio climático. Vaya. Los objetivos mundiales son importantes, son objetivos que cambiarán el mundo y para los que será necesaria la cooperación entre los gobiernos, las organizaciones internacionales y los líderes mundiales. Parece imposible que las personas de a pie puedan influir en algo. ¿Va a rendirse sin más?
¡No! El cambio empieza por usted. De verdad. Todos y cada uno de los seres humanos del mundo, hasta los más indiferentes y perezosos, forman parte de la solución. Por suerte, hay cosas facilísimas que podemos introducir en nuestra rutina y, si todos lo hacemos, lograremos grandes cambios.
Se lo hemos puesto fácil y hemos recopilado tan solo unas cuantas cosas de las muchas que puede hacer para obtener resultados.
Cosas que puede hacer desde el sofá
Ahorre electricidad enchufando los electrodomésticos en una regleta y desconectándolos por completo cuando no los utilice, incluso su ordenador.
Deje de utilizar los estados de cuenta bancarios en papel y pague sus facturas en línea o a través del teléfono móvil. Si no se utiliza papel, no es necesario destruir bosques.
Comparta, no se limite a hacer clic en “me gusta”. Si ve una publicación interesante en las redes sociales sobre los derechos de la mujer o el cambio climático, compártala para que las personas de su red también la vean.
¡Hable alto y claro! Pida a las autoridades locales y nacionales que participen en iniciativas que no dañen a las personas ni al planeta. Antes de la Conferencia sobre el Cambio Climático de París, puede firmar esta petición para pedir a los líderes que lleguen a un acuerdo para reducir las emisiones de carbono.
No imprima. ¿Necesita recordar algo que ha visto algo en línea? Escríbalo en una libreta o, mejor aún, apúntelo en una nota digital y ahorre papel.
Apague las luces. La televisión y la pantalla del ordenador ya emiten una luminosidad cómoda, así que apague las otras luces si no las necesita.
Investigue un poco por la red y compre solo en empresas que sepa que aplican prácticas sostenibles y no dañan el medio ambiente
Denuncie el acoso en línea. Si observa acoso en un tablón de mensajes o en un espacio de tertulias, señale a su autor o autora.
Manténgase informado. Siga nuestras noticias locales y esté al día sobre los objetivos mundiales en línea o en las redes sociales a través de @GlobalGoalsUN.
Cuéntenos lo que hace para lograr los objetivos mundiales utilizando la etiqueta #globalgoals en las redes sociales.
¡Compense sus emisiones de carbono! Ya puede calcular su huella de carbono y comprar crédito climático en Climate Neutral Now (solo disponible en inglés).Cosas que puede hacer en casa
Cosas que puede hacer en casa
Seque las cosas al aire. Deje que el pelo y la ropa se sequen de forma natural en lugar de encender una máquina. Cuando lave la ropa, asegúrese de que la carga está completa.
Tome duchas cortas. Las bañeras necesitan muchos más litros de agua que una ducha de entre 5 y 10 minutos.
Coma menos carne y pescado. Se destinan más recursos para la obtención de carne que para el crecimiento de las plantas.
Congele los productos frescos y las sobras si no va a poder comerlos antes de que se estropeen. También puede hacerlo con la comida para llevar o de reparto, si sabe que no le va a apetecer comerla al día siguiente. Así, ahorrará comida y dinero.
Fertilizantes orgánicos: utilizar los restos de alimentos como abono puede reducir los efectos del cambio climático al mismo tiempo que se reciclan los nutrientes.
El reciclado de papel, plástico, vidrio y aluminio impide que los vertederos sigan creciendo.
Compre productos que estén mínimamente empaquetados.
Evite precalentar el horno. A menos que necesite una determinada temperatura de cocción, empiece a calentar la comida justo al encender el horno.
Aísle las ventanas y las puertas para aumentar la eficiencia energética
Ajuste su termostato, más bajo en invierno y más alto en verano
Sustituya los electrodomésticos viejos por modelos que aporten un consumo energético más eficiente y cambie las bombillas de la casa.
Si puede, instale paneles solares en su casa. ¡De este modo, también se reducirá su factura de electricidad!.
Ponga moqueta. Las alfombras y las moquetas mantienen la casa caliente y el termostato bajo.
No enjuague la vajilla. Si utiliza lavavajillas, no enjuague los platos antes de meterlos en la máquina.
Escoja una mejor alternativa de pañales. Envuelva a su bebé en pañales de tela o en pañales desechables y ecológicos de una marca nueva.
Retire la nieve manualmente. Evite los ruidosos sopladores de nieve, que producen gases de escape, y haga un poco de ejercicio
Utilice cerillas de cartón. No necesitan nada de petróleo, a diferencia de los mecheros de gas fabricados de plástico.
Cosas que puede hacer fuera de casa
Compre productos locales. Apoyar los negocios de la zona ayuda a la gente a conservar su empleo y contribuye a impedir que los camiones tengan que desplazarse grandes distancias.
Compre con cabeza: planifique las comidas, haga listas de la compra y evite las compras impulsivas. No sucumba ante los trucos de comercialización que le llevan a comprar más alimentos de los que necesita, sobre todo en lo que respecta a los productos perecederos. Aunque pueden ser más baratos por peso, al final pueden resultar más caros si tenemos que desechar gran parte de esa comida.
Compre fruta de aspecto raro: muchas piezas de fruta y verdura se tiran por no tener el tamaño, forma o color «adecuados». Al comprar estas piezas de fruta que están en buen estado a pesar de tener un aspecto raro, ya sea en el mercado del productor o en cualquier otro lugar, estamos utilizando alimentos que de otro modo podrían acabar en la basura.
Cuando vaya a un restaurante y pida marisco, pregunte siempre si sirven marisco sostenible. Que sus negocios favoritos sepan que el marisco obtenido de forma respetuosa con los océanos está en su lista de la compra.
Compre únicamente marisco sostenible. Ahora, existen aplicaciones como esta que le indican qué productos es seguro consumir.
Desplácese en bicicleta, andando o en transporte público. Evite utilizar el coche excepto cuando tenga un grupo grande de personas.
Utilice una botella de agua y una taza de café reutilizables. De este modo, reducirá los desechos y quizá hasta pueda ahorrar dinero en la cafetería.
Lleve su propia bolsa a la compra. Deje la bolsa de plástico y empiece a llevar sus propias bolsas reutilizables.
Coja menos servilletas. No necesita un puñado de servilletas para la comida que compra para llevar. Tome solo las que necesite.
Compre productos de segunda mano. Las cosas nuevas no tienen por qué ser las mejores. Visite tiendas de segunda mano para ver qué puede volver a utilizar.
Mantenga el coche en buen estado. Un coche a punto emitirá menos gases tóxicos.
Done lo que no utiliza. Las organizaciones benéficas locales darán una nueva vida a su ropa, sus libros y sus muebles poco usados.
Vacúnese y vacune a sus hijos. Proteger a su familia de enfermedades también ayuda a la salud pública.
Haga uso de su derecho a elegir los líderes de su país y comunidad local.
Esto es solo parte de todo lo que puede hacer. Explore este sitio para obtener más información sobre los objetivos que más le importan y sobre otras maneras de participar de forma más activa.
Derechos de autor de la imagenTHEOCEANCLEANUP.COMImage captionSlat comenzó a trabajar en su idea como parte de un proyecto escolar.
Boyan Slat tiene 21 años y una meta definida: limpiar los océanos de basura plástica. Durante su adolescencia pasó horas tratando de buscar la mejor forma de hacerlo hasta que se le ocurrió cómo. ¿Pero puede realmente funcionar el sistema que inventó?
El proyecto del joven consiste en atrapar la basura con unas barreras flotantes ancladas en el fondo del mar.
El primer paso es hacer un mapa para evaluar la posición exacta de la basura. Y eso es precisamente lo que está haciendo ahora una flota de treinta barcos, cuya misión es recorrer las aguas entre Hawái y la costa oeste de Estados Unidos.
La flota llegará a San Francisco el 23 de agosto.
Si la misión es exitosa, la iniciativa de Slat permitirá recoger más información en tres semanas de lo que se recolectado en 40 años.
"No entiendo por qué la palabra 'obsesivo' tiene una connotación negativa. Soy obsesivo, y me gusta", le dice a la BBC. "Se me ocurre una idea y me mantengo fiel a ella".
La idea se le ocurrió a los 16 años cuando estaba buceando en Grecia. "Vi más bolsas plásticas que peces", cuenta. Pero lo que más le sorprendió fue que nadie pensaba que el problema era solucionable.
En los últimos 30 o 40 años, millones de toneladas de plástico se depositaron en los océanos. De las 288 millones de toneladas que se producen al año, el 10% van a parar a los océanos. La mayoría -el 80%- viene de los desechos que se producen en tierra y se cuelan por los desagües, de ahí llegan a los ríos hasta que finalmente alcanzan el mar.
Las corrientes marinas arrastran los plásticos, que se congregan en cinco sistemas conocidos como remolinos, en los principales océanos. El más famoso es conocido con el nombre de "Gran mancha de basura del Pacífico", localizado entre Hawái y California.
Y como los pedazos de plástico no están fijos en un punto sino que giran por acción de las corrientes, sacarlos del agua se vuelve aún más complejo.
La inspiración le surgió en un momento dado: ¿por qué en vez de tratar de perseguir a los desechos no aprovechamos las fuerzas de las corrientes y hacemos que vengan hacia nosotros?, se preguntó Slat.
El joven desarrolló este concepto como parte de un proyecto científico escolar: la idea consiste en distribuir una serie de barreras flotantes, ancladas al fondo del mar, para encerrar a la basura flotante.
El plástico se movería a lo largo de estas barreras hacia una plataforma, desde donde se lo podría extraer fácilmente.
Las corrientes oceánicas podrían circular libremente por debajo de las barreras, trasladando en ellas a los animales marinos. Los plásticos recolectados podrían reciclarse para crear otros productos.
Derechos de autor de la imagenBBC WORLD SERVICEImage captionLos restos de plástico se acumulan en cinco remolinos distribuidos en los océanos más grandes.
La iniciativa lo hizo merecedor de un premio.
Para la mayoría de los adolescentes, la historia hubiese acabado allí, pero ese no fue el caso de Slat.
Tras abandonar temporalmente sus estudios de ingeniería aeroespacial en la universidad y su vida social, el joven puso todo su empeño en sacar su proyecto adelante.
Slat creó una fundación, "The Ocean Cleanup" y luego de incansables intentos para conseguir financiación, logró obtener US$80.000 en dos semanas.
Según el Programa para el Medio Ambiente de Naciones Unidas, hay un promedio de 13.000 piezas de plástico flotante por cada kilómetro cuadrado de océano, pero esta cifra se incrementa hasta un millón de trozos en los remolinos.
Derechos de autor de la imagenJ.A. FRANEKER IMARESImage captionEstos objetos plásticos fueron hallados en el interior de los cadáveres de varios albatros.
Muchos de estos pedazos acaban siendo ingeridos accidentalmente por animales marinos que pueden llegar a perecer de inanición porque su estómago está lleno de plástico.
Los albatros son particularmente vulnerables porque se alimentan de huevos de peces voladores, que están pegados a objetos flotantes que en la actualidad son mayormente trozos de plástico.
Las tortugas suelen ser víctimas de las bolsas plásticas, porque, cuando están bajo el agua, son muy fáciles de confundir con medusas.
Por otra parte, los plásticos actúan como esponjas y absorben las sustancias químicas presentes en el agua.
"Hoy día hay muchos contaminantes en los océanos, como por ejemplo DDT", le dice a la BBC Nancy Wallace, directora del Programa de Basura Marina de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.
"El plástico absorbe las sustancias químicas y las aves y los peces consumen trozos de plástico. Entonces, la pregunta es ¿qué impacto tiene esto en la cadena alimenticia?", dice Wallace.
Las críticas
Derechos de autor de la imagenNOAAImage captionLas tortugas ingieren bolsas plásticas porque las confunden con medudas.
El proyecto de Slat generó gran entusiasmo entre el público pero también una ola de críticas.
Uno de los problemas es que el plástico no solo flota en la superficie, también se halla en toda la columna de agua e incluso en el sedimento, en el fondo del mar.
"Puedes ir a un lugar nunca antes explorado, al confín de la tierra, y te das cuenta de que la basura llegó primero", le dice a la BBC Kerry Howell, investigador de la Universidad de Plymouth, en Reino Unido.
Pero más allá de la efectividad de la tecnología, muchos cuestionan si esto debería ser una prioridad o no.
"Creo que es una tontería concentrarse en metodologías para sacar el plástico de los océanos cuando en realidad deberíamos evitar que lleguen hasta allí", dice Richard Thompson, de la Universidad de Plymouth.
"Si tuviese dinero para invertir en buscar una solución al problema, emplearía el 95% en tratar de hallar una forma para evitar que el plástico llegue al océano. Claro que sería ideal encontrar cómo quitarlo de allí, pero no debemos engañarnos", dice.
"Es como tratar de secar el piso del baño con un trapo mientras dejamos los grifos de la bañera desbordada completamente abiertos", añade.
Derechos de autor de la imagenOTHERImage captionHay quienes creen que vale más la pena invertir en formas de evitar que el plástico llegue al mar que en sacarlo de allí.
Para hacer frente a las críticas, Slat elaboró un informe de viabilidad de 530 páginas. Su investigación, que realizó de forma conjunta con más de 70 ingenieros y científicos, está basada en pruebas extensas y modelos de simulación por computadora.
Y, si todo sale como está previsto, Slat podría concluir la construcción de la plataforma en el Atlántico Norte (donde se recogerán los residuos atrapados por las barreras flotantes) para 2020.
Mientras sus amigos llevan una vida normal, Slat continúa trabajando 15 horas al día. Pero esto no parece preocuparle demasiado.
"Si quieres hacer algo, tienes que hacerlo lo más pronto posible", y eso significa ya.
Derechos de autor de la imagenBBC WORLD SERVICE
(*) Este artículo se publicó originalmente en octubre de 2014. Actualizamos la información con los datos del inicio del mapeo de los desperdicios en el océano Pacífico, en el que participa una flota de 30 barcos.
"Es posible que lleves tiempo pensando que no sabes qué hacer con tu vida, que no sabes hacia dónde quieres ir, pero que pase lo que pase quieres tener éxito. Vamos a hablar sobre el éxito. Prácticamente todos los días me llegan mensajes de gente que dice: “tengo que elegir carrera y no sé qué hacer. Quiero tener un trabajo de éxito y que me dé dinero, pero no sé qué es lo que tiene más salidas…”. Este es el comienzo del camino hacia el fracaso. ¿Qué es lo que quieres hacer? ¿Qué es lo que te apasiona? Ves gente con trajes y dinero, y con trabajos estresantes y crees que eso es éxito. Eso no es éxito. Lo único que quieres entonces es dinero, y nadie va a poder ayudarte con eso porque, permíteme que te lo diga, todo el mundo quiere dinero, eso no te hace especial. A pesar de todo eso hay gente que tiene objetivos, tiene metas, sueña con cosas… Pero no paran de ponerse excusas. “No sé lo suficiente… Hay mucha crisis… No tengo dinero para arrancar este proyecto… No tengo recursos…”. Esto es todo mentira. El recurso más importante para hacer cualquier proyecto está en tu cabeza.
¿Sabes por qué se paga tanto por la gente con ideas? Porque no se pueden producir en masa. No importa cuánto dinero tenga una persona, ese dinero jamás será capaz de producir las ideas geniales que tu mente puede crear en una habitación que está vacía. Y si lo intentas, y tienes una idea, y sueñas con ella, te van a decir que es imposible. Que seas realista. Incluso igual tú mismo te llegas a decir que seas realista, que no se puede hacer. ¿Cuánta gente que ha tenido éxito en su vida ha sido realista? La persona que decidió que iba a poner un barco de metal gigante en el agua y que iba a transportar a gente, no estaba siendo realista. La persona que inventó internet, un medio de comunicación que conecta de forma invisible a todas las personas del mundo, no estaba siendo realista. ¿Por qué querría alguien ser realista? Si en el momento en que desechas tu idea y abres la puerta a ese “ser realista” estás aceptando y haciendo posible que esa idea de imposibilidad se cumpla. Pero bueno, tampoco te engañes pensando que el éxito es tan solo una idea, solo un sueño. Alguien muy sabio dijo una vez que el éxito es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración, es decir, de esfuerzo. Esto quiere decir con otras palabras que el trabajo duro vence al talento cuando el talento no se está esforzando. Existe un defecto generalizado que consiste en no saber diferenciar entre talento y habilidad. El talento es algo con lo que nacemos, la habilidad es algo que se crea con determinación y con horas y horas de dedicación a lo mismo. Y no importa cuánto talento tengas, tu talento te va a fallar como no pongas en práctica tus habilidades. Hay muchísima gente genial que se acomoda en ese talento y no tiene talento en un campo, porque eso no es suficiente. Tienes que pararte y pensar: “¿cuánto deseo esto? ¿Cuánto quiero llegar a esta meta y cuánto estoy dispuesto a dar para cumplir este objetivo?” Porque esto es lo que te vas a tener que recordar constantemente para cumplir este objetivo.
Piensa que en el camino la competencia va a ser brutal. Mientras estés durmiendo va a haber alguien que esté trabajando para ser el mejor en lo mismo en lo que tú quieres tener éxito. Mientras estés descansando o aireándote va a haber alguien que va a seguir trabajando en lo mismo en lo que tú quieres tener éxito. Y si no estás dispuesto a poner todo ese esfuerzo, quizá simplemente no hayas sido sincero y esa no es la meta a la que quieres llegar, quizá no es el objetivo al que querías llegar, porque si lo es te aseguro que te vas a esforzar, vas a trabajar todos los días como si fuese el último día en el que puedes trabajar en eso. Como si no tienes más tiempo y está toda la gente en tu nuca gritándote que es lo que tienes que hacer. Así que deja de culpar a toda la gente que tengas a tu alrededor de tu falta de éxito, deja de pensar que tienes mala suerte, deja de creer que el universo está en contra de que tú consigas algo o de que hay alguien que está dispuesto a hacer lo que sea para que no llegues a conseguirlo, porque sinceramente todas son mentira, y todas son verdad en la medida en que nosotros permitamos que lo sean. Si quieres algo, hazlo. Haz todo lo que esté en tu mano, cada hora, cada día, cada semana para conseguirlo. Dicen que el precio del éxito es altísimo, pero es que la recompensa también. Que si te arriesgas lo puedes perder absolutamente todo, pero también vas a ganar un montón de cosas mucho más importantes que las que vas a perder. Deja de lado la negatividad y deja de ponerte excusas para no salir de tu zona de confort. Deja de decirte que ya lo harás, ayer era tarde. Ya tendrás tiempo después de volver, cuando lo hayas conseguido, y decirles a todos los que te están diciendo que no es posible que ya lo has hecho.
Si necesitas un consejo para saber qué es lo que puedes hacer, decídelo tú. Nadie mejor que tú puede decidir qué es lo que puedes hacer y qué es lo que vas a hacer. Y sobretodo ten un montón de paciencia, siempre ten paciencia hagas lo que hagas. Las películas con sus pequeñas secuencias de 30 segundos en las que pasan meses y alguien consigue algo han hecho que tengamos la idea de que las cosas se consiguen en tres días, y que si en tres días no lo has conseguido, lo tienes que dejar porque va mal. Las cosas requieren muchísimo tiempo y muchísimo esfuerzo. Y como no estés dispuesto a hacerlo, no lo vas a conseguir, te vas a quedar en esa mediocridad de pensar que lo podrías haber hecho pero nunca llegaste. Alguien a quien admiro mucho, en una entrevista, dijo que no intentes construir un muro. No te digas a ti mismo: “voy a construir el muro más increíble y más impresionante que se ha contruído jamás”. En vez de eso di: “voy a colocar este ladrillo de la forma más perfecta que se puede colocar un ladrillo”. Y haz eso todos los días. Así es como se contruye un muro.
Solo te hace falta un momento de locura y de decir “lo voy a hacer”, porque en el momento en que tú decidas que vas a hacer algo, es el momento en que lo vas a hacer realidad. "